En principio, parece que a Sara le quedan algunos años más de practicar su profesión por los países árabes, y quien sabe por qué otros países del globo. Desde niña, la adaptación a un país nuevo, ha sido para ella algo repetido, tantas veces ha dejado su zona de confort, que me atrevería a decir que, para ella son palabras casi, casi vacías. Ha sido la forma en que Sara ha crecido, el camino, medio impuesto, medio decidido, para llegar donde está ahora: “ahora tengo otro look, me muevo de otra manera, hablo diferente…..tengo más autoestima. He descubierto que puedo hacer cosas que nunca pensé hacer”. Y como remate a esta sincera confesión, Sara añade que “desde que llegué aquí, tengo ganas de probarlo todo.” Y cuando dice todo, dice todo. Y yo, añado que a buen entendedor, pocas palabras bastan.
jueves, 18 de agosto de 2016
SARA-7. ÚLTIMA PARTE.
En estos años por Oriente Medio, Sara ha conocido a mucha gente “interesante y con talento. Gente de muchos sitios y muy diferente, personas con caracteres que sería difícil encontrar si no sales de tu país; luego vas decidiendo con quién te quedas y quién no te conviene. Para hacer un amigo hay que cerrar un ojo y para mantenerlo, hay que cerrar los dos”.
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